Hanna Comida Árabe
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Nosotros

Tradición árabe artesanal, horneada para ti

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Una travesía desde Palestina

A finales del siglo XIX y comienzos del XX, miles de familias palestinas y árabes del Levante dejaron sus tierras huyendo de la inestabilidad política del Imperio Otomano y, más tarde, de los conflictos que transformaron Medio Oriente. Muchos cruzaron el Atlántico y encontraron en el Perú una tierra de acogida: un país joven, de puertas abiertas, donde la diversidad ya era parte de su identidad.

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Raíces que echaron ancla en Lima

Se asentaron principalmente en Lima, Trujillo y la sierra central. Con ellos trajeron su idioma, sus costumbres, su fe y, sobre todo, su cocina. El tabule, el kibbe, los panes árabes, los dulces de miel y pistachos comenzaron a perfumar las cocinas peruanas. La comunidad árabe-palestina fundó asociaciones, colegios y comercios que tejieron lazos duraderos con la sociedad peruana.

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Dos culturas, una sola mesa

La fusión fue natural y deliciosa. Los sabores de Medio Oriente se entrelazaron con los ingredientes del Perú: el ají, la quinua, el maíz morado comenzaron a convivir con el comino, la canela, el cardamomo y la rosa. La cocina árabe no suplantó a la peruana; la enriqueció, y viceversa. Hoy, platos como el arroz con leche con agua de azahar o el pan árabe relleno de causa son expresiones vivas de ese encuentro.

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Un legado vivo en cada generación

Las recetas pasaron de abuelas a madres, de madres a hijas, adaptándose sin perder su alma. Los apellidos palestinos se hicieron parte del tejido social peruano: médicos, empresarios, artistas y cocineros de origen árabe han contribuido a construir el Perú contemporáneo. Su presencia es hoy un patrimonio cultural compartido.

Nuestra historia

Hanna, de Belén al corazón de Lima

Hanna es natural de Belén, Palestina — la ciudad donde nacen, se cuecen y se comparten recetas que tienen siglos de historia. Llevar esos sabores a Lima no fue solo una decisión culinaria; fue el modo más auténtico de mantener viva la herencia de su tierra. Hanna Comida Árabe nació de ese legado: cada pan horneado, cada postre preparado con pistachos y miel, es un homenaje directo a Belén y a las familias palestinas que cruzaron el océano y sembraron su cultura en tierra peruana. No vendemos comida árabe genérica: compartimos la historia de un pueblo que encontró en el Perú un segundo hogar, y cuya cocina se convirtió en parte de nuestra identidad colectiva. Somos, con orgullo, portadores vivos de esa tradición.